Cuáles son las ventajas a largo plazo de presentarse a las oposiciones

Cuáles son las ventajas a largo plazo de presentarse a las oposiciones

Para muchos tomar la decisión de presentarse a las oposiciones no es sencilla, no solo porque se trata de una inversión de tiempo y de dinero importante, sino porque de aprobarse, puede cambiar el destino de su vida laboral para siempre.

Alrededor de ellas hay mucha información errada o confusa, por ello, lo primero que debemos entender es qué es una oposición, pues el miedo y las dudas en relación a presentarse a ellas o no se debe en muchos de casos, a la desinformación y a las experiencias negativas de otras personas que podamos llegar a conocer.

¿Qué son las oposiciones?

La oposición consiste en la celebración de unas pruebas, que pueden ser exámenes teóricos, test psicotécnicos, pruebas físicas, entrevistas personales, etc. Estas pruebas se realizan con el objetivo de determinar la capacidad de los aspirantes para desempeñar las funciones necesarias para ese puesto y establecer un orden de preferencia que se hará en función de la puntuación obtenida en las pruebas mencionadas.

El punto característico de este modo de selección es la igualdad, principio común en todas las oposiciones donde se evalúa de forma objetiva las diferentes capacidades y aptitudes de los aspirantes a los puestos convocados.

En las convocatorias hay varios tipos de oposición según los cargos que se encuentran disponibles, estas son:

  • Oposición libre: consiste en la realización de una o más pruebas las cuales pueden ser eliminatorias o no. Las pruebas pueden consistir en la realización de un test, del desarrollo por escrito o expuesto de forma oral de uno o varios temas, una entrevista personal, la defensa de una memoria, pruebas prácticas relacionadas con el puesto de trabajo, etc.
  • Concurso: es la valoración de los méritos de cada uno de los candidatos principalmente la experiencia laboral, cursos de formación y conocimientos de idiomas. Los méritos y su calificación vienen fijados en una baremación recogida en las bases y según la puntuación obtenida por los aspirantes se obtiene una clasificación que determina su acceso.
  • Concurso-oposición: es una mezcla de las dos anteriores y consiste generalmente en la celebración de una parte de oposición para después todos aquellos aspirantes que la superen se presentan a una fase de concurso en la que se valorarán los méritos. La suma de ambas partes determinará el acceso o no a la plaza.
  • Bolsa de trabajo: el objeto de este tipo de convocatoria es la constitución de un listado de candidatos que puedan estar disponibles para ser llamados según se vaya necesitando incorporar personal en la administración convocante. El proceso puede consistir en la valoración de méritos, pruebas selectivas, etc.

¿En qué nos ayuda el proceso de preparación de las oposiciones?

Según José María Domínguez, funcionario de carrera y preparador de oposiciones para primaria, todo proceso educativo tiene beneficios a nivel personal, y preparar las oposiciones (aprobemos o no), nos obliga a desarrollar habilidades y competencias que son fundamentales para la vida laboral a largo plazo, algunas de ellas son:

  • La organización

Si hay algo que es absolutamente necesario a la hora de estudiar una oposición es la organización. Aunque ir a una academia ayude a mantener una rutina diaria, esto solo no basta. Pues el preparar unas oposiciones supone un auténtico ejercicio mental (y a veces físico) a la hora de establecer unos horarios y mantenerlos durante un período de tiempo más o menos largo.

Enfrentarse a una oposición es un camino muy duro, a veces muy largo y la mayoría de las veces, frustrante y agotador; por lo que es imperativo mantener la mente fría en todo momento, saber motivarse durante el tiempo que dure este proceso, sea el que sea finalmente, y aprender a compaginar la presión que debes ejercer tu solo con tu vida personal.

  • Aprender a priorizar

Cuando una persona está preparando las oposiciones se ve en la indudable necesidad de aprender a priorizar. Ya sea que se trate de parte del temario o de actividades físicas, la disciplina, el orden y una buena lista de prioridades, son fundamentales para poder llegar a las pruebas todo lo preparado que se pueda.

Esta es una habilidad que a largo plazo es funcional para la vida laboral, pues cuando se esté ejerciendo habrá que tomar decisiones que afectarán todo un plan y a muchas personas. De esta forma, preparar las oposiciones ayudará a establecer piramides de tareas basadas en su importancia, lo que genera una mejor gestión a la hora de solucionar problemas.

  • Sentirse orgulloso del trabajo realizado

No hay mayor ventaja de prepararse una oposición que tener presente cada día la satisfacción que se producirá finalmente al conseguir el objetivo propuesto: aprobar y obtener plaza. Será un camino duro y largo, pero si al final consigues llegar a la meta, sentirás que todo el esfuerzo ha merecido la pena.

No hay que desanimarse si no se consigue a la primera o si no salen convocatorias de tus estudios, el resultado de este proceso es muy gratificante y al final te sentirás realizado contigo mismo. Lo importante es entender que cualquiera que sea el resultado, el proceso fue provechoso que dejó grandes aprendizajes y experiencias personales que nos hacen mejores seres humanos.

Ventajas a largo plazo de presentarse a las oposiciones

Todo el proceso de preparación, el tiempo y dinero invertidos en los estudios, la organización a mediano y largo plazo, y todo lo que conlleva presentarse a las oposiciones tiene como finalidad alcanzar la meta de tener un puesto de trabajo en la administración pública para el resto de nuestras vidas.

Pero ¿por qué esto es tan importante? Pues tal y como nos explican desde Preparados Inglés Primaria, hay una serie de ventajas o beneficios que se adquieren desde el momento que aprobamos las pruebas, el proceso de selección y nos otorgan la plaza, estas son:

  • Flexibilidad: Los empleados de la Administración Pública cuentan con los denominados permisos retribuidos, es decir, pueden ausentarse del trabajo sin que eso implique una reducción del salario, siendo este un privilegio casi impensable en la empresa privada.
  • Estabilidad laboral: Cuando se aprueban las oposiciones se tiene una piedra de base para una carrera laboral a largo plazo. Si bien es muy importante tener experiencia y conocer diferentes formas de trabajo en instituciones distintas, no tener una estabilidad laboral es fuente de estrés para todas las personas. Por ello, sea cual sea la rama elegida, aprobar las pruebas y conseguir la plaza, nos garantiza trabajo hasta que cumplamos la edad legal para la jubilación.
  • Horario: Las horas laborales de los funcionarios públicos no superan las 35 semanales, salvo excepciones, frente a las 40 de los trabajadores de la empresa privada (que suelen ser fácilmente superables y en ciertas oportunidades, no remuneradas). Además, aunque depende de la administración y el puesto, por norma general se trata de jornadas intensivas de 8:00 a 15:00 horas. Un horario perfecto para compaginarlo no solamente con la vida familiar y social, sino también para combinarla con otros estudios o en actividades recreativas.
  • Vacaciones: Todo trabajador necesita sus periodos de vacaciones para desconectar y volver con las energías renovadas a su puesto de trabajo. En el caso de los funcionarios de la Administración Pública, además de contar con un mes de vacaciones, las fiestas locales también son días libres asegurados.
  • Derechos garantizados: Los empleados de la Administración Pública tienen una serie de derechos como las excedencias voluntarias, por ejemplo, para estudiar o cuidar a algún familiar. Además, cuando esta excedencia finaliza vuelven a sus mismos puestos de trabajo sin que sufran ningún tipo de alteraciones. Asimismo, cuentan con ayudas económicas, mutuas de asistencia o planes de pensiones.
  • Desarrollo profesional: Otro aspecto importante a destacar es que ser un funcionario público no sólo significa tener una buena remuneración y un buen reconocimiento, sino que también pueden acceder a capacitaciones superiores, maestrías, doctorados y otros estudios, que les permitan desarrollar mejor su profesión, aumentar sus conocimientos y optar a un mejor ingreso dentro de su rama laboral.
  • Sueldo: El sueldo de los funcionarios está conformado por las retribuciones básicas (sueldo y trienios) fijadas por los Presupuestos Generales del Estado junto a retribuciones complementarias (relacionadas con el puesto de trabajo y los méritos alcanzados) determinadas por las leyes propias de cada Administración Pública. Si bien este no debería ser un factor más importante que el otro, la realidad es que sí es bastante determinante, pues para nadie es un secreto los problemas económicos que existen a nivel nacional y mundial.

 Si tomamos todo esto en consideración, es evidente que presentarse a las oposiciones tiene más ventajas que desventajas a largo plazo. El problema es que en muchos casos -como mencionamos antes- el miedo puede más. Sin embargo, es importante recordar que aprobar nos pone en un lugar privilegiado en la sociedad, al tener beneficios tan amplios y conllevar a una gran mejora en nuestra calidad de vida.

El proceso de preparar las oposiciones nos enseña que el miedo al fracaso no debe ser una limitante, pues si bien hay posibilidades de quedarnos con la plaza o de no alcanzarla; todo el aprendizaje adquirido nos hace mejores profesionales.