Los factores para elegir residencia universitaria

Los factores para elegir residencia universitaria

Lo primero que debemos hacer antes de decidirnos por una residencia estudiantil u otra es pensar en una serie de factores, los cuales van a determinar de forma importante el confort, tranquilidad y de rendimiento en lo académico.

Costes y ubicación

Lo fundamental es pensar en el aspecto económico, siendo un factor donde se aspira a contar con residencia universitaria, lo que va a depender de los servicios incluidos como el agua, luz, red, etc.

Otro factor es la proximidad al campus donde se vaya a estudiar, siendo este un factor de gran importancia, pues va a depender de que trasladarse vaya a ser más barato en cuanto al tiempo y dinero.

No va a ser igual, como nos aseguran instituciondeldivinomaestro.es, que desde la experiencia que le da su labor en Madrid como residencia, creen que siempre es bueno que no esté demasiado lejos de la universidad, pues se pierde un valioso tiempo.

De igual forma, las habitaciones deben tener una comodidad adecuada, siendo limpias y adecuadas para estudiar y descansar, pues es un elemento de gran importancia para la elección de la residencia estudiantil.

Lo mejor es poder despreocuparse de la limpieza y de todo lo que nos pueda quitar nuestro valioso tiempo.

El alojamiento fuera de la época de clases

Existen universitarios que quieren contar con residencias que se encuentren disponibles en época vacacional, por si fuera preciso estar una serie de días en época veraniega, tanto por disfrutar de la ciudad como para poder explotar otros muchos espacios en el campus universitario, haciendo cursos de verano o aprendiendo otra lengua.

La importancia de la libertad

Es importante apostar por una residencia que disponga de recepción las 24 horas o donde tengas llaves para entrar y salir cuando te apetezca. Siempre es preciso buscar una residencia que se pueda adaptar a nuestros gustos y como vivimos.

Hay residencias universitarias que cuentan con normas de lo más estrictas, por lo que merece la pena analizarlas y pensar si ellas concuerdan con la forma de vida académica y con la que puede ser tu vida como estudiante de universidad.

Lo más importante es no olvidar lo que queremos y el sitio elegido que concuerde con cómo se desarrolla tu carrera. Las residencias no deben ser un problema añadido a tu rutina en el día a día académico.

Un sitio para la socialización y conocer a gente

En la residencia conocerás a gente que tendrá idéntica edad, aficiones, gustos, etc.

Alimentación adecuada y deporte

Cuando los jóvenes se encuentran en la universidad lo que hacen es tomar sus decisiones y por mucho que los padres le digan lo que debe comer o hacer fuera del horario de clases, harán lo que quieran.

Debido a esta nueva libertad, hay que optar por una residencia de estudiantes donde el joven se encuentre bien y pueda tomar las decisiones correctas. Para ello hay que evitar sitios donde haya alimentación deficiente o no haya oportunidad para alimentarse correctamente.

Para ello hay que elegir una residencia que tenga comidas de lo más equilibradas, que sean completas y suficientes para contar con una alimentación sana que pueda responder a nuestras necesidades en la nutrición como estudiante en época universitaria.

Cuando se elige una residencia en la que debamos preparar las comidas, por lo que hay que saber estar informado sobre lo que tenemos que comer a una hora del día y que esté de acuerdo con la rutina que se tiene que desarrollar.

En el caso de que no sepas mucho sobre este tema, lo mejor es buscar la ayuda de un nutricionista que pueda orientarnos sobre las opciones de los menús que se deban preparar, la cantidad que debamos comer y unas combinaciones ideales de alimentos. Un factor importante para situar una residencia universitaria es la práctica de deporte.

Lo mejor es estar en una residencia en la que se disponga de la opción de ejercitarnos al menos cuatro días semanales o que estemos próximos a un parque o gimnasio en el que podamos ir y despejarnos de la propia presión en lo académico.

De no lograrlo, lo mejor es hacer ejercicio por cuenta propia, pudiendo caminar, trotar, correr, subir a la montaña, al menos unos 40 minutos diarios.

No olvides que el hacer ejercicio es de gran ayuda no solo para el cuerpo, también para nuestra mente. Alguien que haga ejercicio de manera regular va a tener una capacidad de respuesta más grande, así como resistencia, capacidad de respiración, además de más agilidad mental, lo que siempre es preciso en la época de la universidad y de cara al futuro.