¿Qué problemas se suelen dar a la hora de reservar habitación?

En muchas ocasiones podemos tener problemas con el hotel reservado sin necesidad de que tengamos que llegar al hotel. Desde que se hace la reserva, puede aparecer dudas o diversos percances los cuales pueden ir desde tener que afrontar el pago de una señal o la totalidad de la reserva, lo que puede llegar a generar grandes temores si se va a tener que cancelar el hotel en el futuro.

¿Cómo se solventan los problemas que aparecen en el hotel?

En este sentido, como nos comentan desde la cadena Mercer Hoteles, cada hotel o cadena tiene una serie de normativas, por lo que es posible que te pidan un importe que equivaldrá a un tanto por ciento del total de la reserva que se haga o del precio de una serie de días por los que se testará alojado.

Si tengo que cancelar la reserva ¿cuento con derecho a que se reintegra una parte del importe?

Todo va a depender de los días de antelación con las que se vaya a producir la cancelación en cuestión, el poder va a tener la posibilidad de quedarse con lo que es la parte proporcionan de la señal o a veces con su totalidad.

Existen hoteles o páginas webs de reservas, que si que pueden hacer el reembolso del total de precio que tenga la habitación en caso de haberla pagado, aunque es una condición que viene sujeta a las condiciones particulares existentes respecto al número de días que quedan para la fecha en que se produzca la entrada al establecimiento hotelero.

Si se quiere estar tranquilo, lo mejor es tener la posibilidad de proceder a recuperar el dinero que hayamos invertido en la reserva, cao de los seguros por cancelación de viaje. Los cuales cubren el 100 por ciento de los gastos que no se disfruten a la hora de contratar hoteles, excursiones o vuelos, aunque todo tendrá que atender a las condiciones que vaya a marcar cada una de las pólizas.

¿Y si cuando llegamos al hotel nos comunican que la habitación reservada está ocupada?

Este es un claro caso de overbooking cuando lo que ocurre es que se venden un mayor número de plazas de las que realmente existen. En el caso de no poderse alojar en el hotel por esta razón, las leyes obligan a los establecimientos hoteleros que pueda dar un alojamiento en la misma zona geográfica, de la misma categoría o incluso superior, en idénticas condiciones a las que fueron pactadas.

Descubrir que al final el hotel tiene unas características diferentes de las que se informaba

El establecimiento hotelero tiene la obligación de que se informe de la categoría y dejar claras informaciones tales como dónde se encuentra y la manera de contactar, así como las características de las habitaciones y los servicios prestados que se incluyen en la propia reserva.

Cuando se sufre un robo en la habitación o en la caja fuerte de nuestra habitación del hotel

Hay que saber lo primero que los hoteles no se van a responsabilidad de los robos o pérdidas que se produzcan en las instalaciones.

En el caso de que penemos que hemos sido objeto de un robo en la habitación es fundamentar reclamar en recepción, por si internamente se quiere estudiar y hablar con los empleados en este sentido.

Si vamos a las pérdidas de lo que haya en la caja fuerte, los hoteles solo se hacen cargo cuando se hayan sustraído objetos de valor o el dinero que se haya depositado siempre que haya habido una declaración de lo que valen. Siempre se va a poder ir a la policía y hacer la pertinente denuncia en el caso de que en el hotel no se solucione la reclamación que se realice.

Sufrir un accidente en el hotel

Cuando el accidente se produzca por incumplimientos o negligencias en las medidas de seguridad por parte del hotel, se puede hacer una indemnización por daños y perjuicios mediante el libro de reclamaciones o con la entrega de un escrito en recepción.

Se hace una factura en la cual aparecen servicios que se incluyen en el precio de la habitación

Hay que tener en mente que la publicidad descripciones e informaciones de los servicios pueden no ajustarse realmente a la verdad, por lo que pueden llevar a engaño o a una serie de confusiones que son una infracción de gravedad en cuanto al consumo y donde se pueden realizar reclamaciones.

En estos casos, lo que se debe hacer es pedir al hotel una hoja de reclamaciones, en la que se dejará constancia de nuestra queja y pasaremos a presentar una copia de la misma en a oficina de consumo de la Comunidad Autónoma en la que esté el establecimiento hotelero, además de la documentación en la que se encuentre la gratuidad de los servicios ofertados.

Deseo interponer una reclamación y no sé cómo se hace

Aquí no hay que olvidar que es necesario conservar la reserva y demás soportes en los que aparezca la información del hotel para que todo quede bien documentado si está relacionado con ese servicio que se ha proporcionado mal o que no se ha producido.

En el caso de que aparezca un problema en nuestro establecimiento hotelero que deba reclamarse, es necesario dirigirse a la recepción o recurrir a la dirección para poder llegar a un acuerdo sin que tengamos que recurrir a los diferentes trámites por medios escritos.

Eso sí, no olvides que los hoteles van a tener la obligación de contar con la clásica hoja de reclamaciones para poder ser rellenada por el cliente. Otra alternativa es ir a la Policía, donde se va a poder interponer la pertinente denuncia si hay problemas para los que no nos den la solución en el establecimiento hotelero, como pueden ser los robos o porque no quieran proporcionaros las hojas de reclamaciones.

En el cas de reservar habitación mediante agencia, hay que tener en cuenta que contamos con el derecho a que se pueda cambiar de hotel o que se pague una indemnización, pues los contenidos de los folletos de carácter informativo con el que las agencias acostumbran a vender los viajes son claramente vinculantes y donde se deja claro que son de obligado cumplimiento, aunque se establecen como salvedades que se comuniquen los cambios y sean aceptados por vía escrita.

La moda de coleccionar coches clásicos ha vuelto

La restauración de un coche clásico, ha pasado de ser un afición para convertirse en un negocio, que puede ser muy rentable. En España, son cada vez más los que deciden hacer de su pasión un modo de vida. Y es que en los últimos tiempos, el valor de mercado de los coches clásicos se ha disparado superando con creces a otros mercados como el del arte, las monedas, las joyas, los diamantes o el oro. Porque el precio de los coches clásicos, sube cada día que pasa desde el momento de la compra.

De la década de los 80 al siglo XXI

Sabíamos que los 80 habían vuelto, y la moda de coleccionar coches clásicos, regresa pisando fuerte, y parece que esta vez, para quedarse. Porque además, la compra de uno de estos coches, es una de las mejores inversiones que se pueden hacer a día de hoy. Por aquella época, los japoneses, que estaban creciendo económicamente, tuvieron la vista suficiente para darse cuenta de que invertir en coches clásicos, podía resultar una interesante oportunidad de negocio. Y de hecho así lo fue, pero cuando llegaron los 90, todo cambio. Esto fue una auténtica faena para los coleccionistas que habían pagado un montón de dinero por sus coches antiguos. Y la crisis de los clásicos se extendió hasta el siglo XXI. Hoy, los coches clásicos son tendencia, y son apreciados, no solo por los amantes del motor, sino también por todas aquellas personas deseosas de hacer una buena inversión.

Los coches alemanes, son los más valorados por los coleccionistas de todo el mundo:

Volkswagen Transporter, 9. BMW M3 (E30), Audi Quattro, Burbujas, VW Golf GTI Mk1, . Trabant 601, BMW 507, Mercedes-Benz… son solo algunos ejemplos de la fantástica producción del país. La empresa especialista en transportar internacional de coches por carretera, Transportes Transthalia nos lo confirma. Cada vez son más habituales los traslados de coches clásicos desde Alemania a España.

En Transthalia ofrecen un servicio integral de transporte de todo tipo de vehículos de motor con las máximas garantías de seguridad y siempre dentro del plazo acordado. Además, se hacen cargo de de todas las gestiones necesarias desde que recogen el coche, hasta que lo entregan al cliente en el lugar indicado. Cuentan con una flota propia de camiones y disponen seguro de mercancías que cubre cualquier posible daño. Es por esto, que en la actualidad son un todo un referente en el sector del transporte de vehículos por carretera.

En Transportes Cars, ocurre tres cuartos de lo mismo, aseguran, y cada día traen más coches clásicos desde Alemania. Como la anterior, esta empresa está especializada en el transporte de vehículos por carretera, especialmente desde países como Alemania, Holanda o Bélgica.

Restauración de coches clásicos, todo un negocio

El mercado de la restauración de coches clásicos está creciendo enormemente en la última década. Y es que desde la crisis, no había vuelto a levantar cabeza. En la actualidad, para regocijo de muchos, la moda ha vuelto e invertir en un coche clásico para restaurarlo, puede convertirse en todo un negocio. De hecho, para muchos lo es.

Un coche clásico es un vehículo de más de 25 años aunque, aunque desde luego no todos los coches que cumplan este requisito, son valorados por los coleccionistas. Para empezar el coche ha de mantenerse en perfecto estado de conservación y además, contar con ciertas prestaciones o con algo que lo haga especial. Así, se convertirá en objeto de deseo de los coleccionistas. Por otro lado, el vehículo debe se de marcas de prestigio, y mejor si se trata de modelos únicos o prototipos. Y si ha pertenecido a algún personaje famoso o participó en una prueba deportiva importante, el precio se dispara. Otro detalle, los coleccionistas prefieren los coupes a las berlinas.

Según la consultora Knight Frank, el valor de un clásico aumenta un 28% en el primer año desde su adquisición, un 115% en el plazo de cinco años, y cerca de un 430% pasada la primera década. Parece, pues, una inversión segura, pero cualquier inversión conlleva un riesgo. Así que, cuando no se trata de expertos, lo mejor es contar con el asesoramiento de los profesionales.

Si se hace bien invertir en un clásico puede llegar a ser muy rentable, pero hay que valorar bien cuando un coche vale para invertir y cuando no, porque, como hemos visto, no es suficiente con que el coche sea antiguo, sino que además ha de cumplir con otra serie de características para ser considerado valioso para un coleccionista.