Plagas: una consecuencia directa del cambio climático

Llega el mes de junio, uno de los momentos preferidos por todas aquellas personas que adoran el calor y que ven como es el momento de ir a la piscina, disfrutar de un helado en la terraza de un bar o viajar hasta alguna zona de costa para aprovechar su tiempo de ocio. Pero la llegada del verano no tiene solamente cosas buenas. Hay una serie de peligros que tenemos que tener en cuenta a la hora de lidiar contra las altas temperaturas del verano. Uno de los más grandes es el que traen las plagas de insectos.

Este tipo de plagas son las que más amenazan a nuestros campos y nuestras tierras. Para los agricultores, este es uno de los momentos más peligrosos de todo el año y por eso tratan de extremar las precauciones en todos los sentidos para intentar paliar cualquier tipo de problema y tratar de prevenir cualquier desgracia que dé al traste con todo el trabajo que se ha venido realizando durante el verano. Hay muchos ejemplos de este tipo de desgracia y por eso conviene no bajar la guardia en ningún momento.

Si normalmente hemos tenido que tener precaución con las plagas que azotan a los campos españoles a lo largo de nuestra historia, mucho más lo tenemos que hacer ahora. A causa del modo en el que nos estamos cargando el mundo, con factores como la globalización o el cambio climático gobernando nuestras vidas, han aparecido en España plagas de mosquitos como la cucaracha americana, la chinche de cama o el mosquito tigre, insectos que no son (o no eran, al menos) habituales en nuestro país. Es lo que apunta un artículo del diario El Mundo.

Pero es que la cosa no acaba ahí. Según una noticia que fue publicada en el diario El Confidencial, la oruga procesionaria se ha multiplicado en nuestro país y ya está arrasando todo tipo de bosques, en lo que es un nuevo ejemplo de la mala gestión climática que ha tenido el ser humano durante prácticamente el último siglo. Y es que las pérdidas materiales, económicas y sociales que provoca este tipo de plagas puede llegar a ser tremenda.

Las plagas de insectos son uno de los problemas más preocupantes para la mayoría de los agricultores españoles ahora que llegan los meses de verano. Según un pequeño estudio que ha sido realizado recientemente por el portal web Control Plag, una entidad especializada en acabar y prevenir este tipo de peligros, el principal error que solemos cometer en nuestro país es pensar que ese tipo de plagas las envía Dios, que aparecen por causas azarosas. Y nada más lejos de la realidad. La aparición de estas plagas tiene que ver con la acción del hombre y el aumento de la temperatura media del planeta.

Estamos bajo presión

Las plagas son peligros que hay que eliminar cuanto antes o, de lo contrario, pueden suponer problemas de un tamaño realmente considerable. Las pérdidas que ocasionan suelen ser millonarias y a causa de su aparición muchos agricultores se han visto abocados a la ruina más absoluta. Hay que tener cuidado y todo lo que sea prevenir la aparición de este tipo de males es una inversión de futuro sobre todo en lo que a tranquilidad se refiere.

Ni que decir tiene que la aparición de plagas no es solo una cuestión que preocupa solo a los agricultores. Es cierto que ellos son los damnificados directos de esto, pero no cabe la menor duda de que, teniendo una cantidad de productos de primera calidad como tiene España y que proceden del campo, las plagas son un problema que puede llegar a ser de carácter estatal. Imaginaos que las plagas acaban con la cosecha de las mejores bodegas de La Rioja. O con las huertas valencianas. Nuestra imagen se vería claramente dañada.

Ponerse manos a la obra en materia de prevención es lo mejor que podemos hacer para evitar que los males sean mayores y que las consecuencias sean irreparables. Pero, más allá de eso, nos gustaría hacer, como siempre hacemos en este blog, una crítica que necesitamos que sea constructiva y que ya hemos mencionado en este post: las plagas son una consecuencia indirecta de la acción del hombre. No lo podemos olvidar. Cuidar de nuestro planeta tiene, o tendría mayores ventajas, en lo que respecta a este tipo de cosas. Y es que el camino para empezar a prevenir comienza con el cuidado de nuestro entorno.