¿Qué tipo de brackets existen?

Existen altas posibilidades de que hayas pensado llevar brackets a la hora de optar por la corrección dental o que hayas tomado la decisión de comenzar un tratamiento. El caso es que cuando se habla de brackets, hay que distinguir entre distintos tipos. Todo esto ocurre porque es necesario distinguir entre varios tipos y aunque los aparatos que usemos sea parecidos, cuando se hacen comparaciones sobre tratamientos, existen algunas singularidades.

Los brackets se usan para la corrección de las alineaciones y ayudar a que se muerda en los dientes, pero también ha aumentado la utilización de Invisalign.

Tipos de brackets

Hablaremos de tres tipos:

Brackets metálicos

Son los de toda la vida y los que se asocian con la adolescencia, aunque también es cierto que existen adultos que optan también por esta clase de tratamiento. Eso sí , la mayor parte de ellos optan por otros tipos de tratamientos donde prima más la estética y no interfieren con su día a día.

Estamos ante un sistema que es muy efectivo pero que es algo menos estético. Por esta razón, si se comparan los brackets de zafiro o los linguales de incognito, lo mejor que tienen es su precio.

Brackets de zafiro

Son más atractivos en lo estético pues se realizan con cristal de zafiro, que es un material de gran resistencia que lo supera solo en dureza el diamante. Por todo ello, es más complicado que se rompa uno de zafiro que uno de metal. Igualmente, va a interferir menos en la sonrisa de lo que lo haría uno de metal.

Son transparentes, por lo que se puede ver el color natural de lo dientes del paciente, además de no teñirse con el paso de los años.  El coste es superior a los metálicos, pero también son más discretos, cómodos y duraderos. Aunque esta clase de brackets se pueden colocar a adolescentes y adultos se usan más estos últimos.

Esto es debido a la importancia que para los adultos tiene el aspecto de lo estético. Por lo tanto, muchos quieren pagar un coste más alto para que así el tratamiento no llegue a interferir en la apariencia física.

Brackets linguales (Incognito)

Lo primero que hay que hacer a la hora de hablar sobre este tratamiento, hay que hablar de que muchas veces se suelen presentar como unos brackets convencionales metálicos que colocamos en la car interior del diente.

La forma en la que se colocan por el interior, no va a significar que llevemos una ortodoncia de tipo lingual, sino que los brackets se han realizado así. Con respecto a los brackets linguales de incognito tienen una serie de ventajas que vamos a relatar:

  • Son los únicos totalmente invisibles para las otras personas
  • Cuentan con un alto componente de tecnología

Todas estas características le dan unos beneficios al paciente que los porta. Por una parte, esta clase de ortodoncia es fabricada de forma personalizada por cada paciente. Si que pueden llegar a ser más reducidos que otros aportando una comodidad, lo que podemos traducir en menos tiempo para que se adapte la persona que los lleve.

El que se fabrique a medida aumenta el área en que se pueden adherir, por lo tanto, los brackets aumentarán en precisión y eficacia, siendo el tratamiento más previsible.

Una buena parte de los clientes, si que suelen hablar de esta solución como la menos económica desde el punto de vista del precio siendo el método de ortodoncia que tiene un precio más elevado con diferencia.

El caso es que existen bastantes personas que optan por este tratamiento al ser el menos visible de los que hay en el mercado en la actualidad.  En el caso de que el precio no sea un factor de importancia, te lo recomendamos.

Belmonte Clínica Dental es de la opinión que siempre hay que dar las mayores facilidades a los pacientes a la hora de poder optar a los tratamientos, algo que según ellos defienden la mayor parte de las clínicas honestas en nuestro país, por lo que siempre conviene consultar por si el centro que elijas tiene facilidades en el pago o para financiar el tratamiento.

Algo importante que es conveniente señalar es que, lo mismo que otros tipos de brackets, podemos colocar la llamada de Incognito, de la adolescencia a la edad adulta, aunque por los costes, si que es más demandada por los pacientes de una edad mayor.

Así pues, lo mejor es elegir qué brackets necesitamos y los que podemos permitirnos antes de tomar la decisión, además de consultar con las clínicas sobre el tema.