Despedidas de soltero: ideales para el disfrute aunque reciban críticas interesadas

Despedidas de soltero: ideales para el disfrute aunque reciban críticas interesadas

Celebrar ha ido siempre con el carácter de la gente de este país. Se celebre lo que se celebre. Siempre nos ha gustado disfrutar de la presencia de los nuestros y por eso no hemos escatimado un ápice en lo que tiene que ver con la organización de todo tipo de eventos destinados a disfrutar de algo en concreto. Y no hay nada de malo en ello siempre que disfrutemos de una manera controlada y que no afecte en ningún modo a todas aquellas personas que se encuentran al margen de la fiesta. 

En los párrafos que siguen, vamos a comentar lo que tiene que ver con un tipo en concreto de celebración al que mucha gente ha tratado, de manera interesada, de poner en entredicho. Hablamos de las despedidas de soltero o soltera, una vivencia que va asociada a los días previos a la boda de una persona. En efecto, hay personas que han mostrado su máxima reprobación a este tipo de fiestas por no considerarlas adecuadas. Es decir, las condenan por motivos ideológicos y no por otra cosa. 

Está claro que todas aquellas personas que quieran disfrutar de su despedida de una manera responsable no pueden caer en este tipo de críticas y provocaciones. Lo que de verdad importa es si estas fiestas sirven de algo. Y está más que demostrado que así es. ¿Qué puede haber de malo en el hecho de que alguien disfrute con sus amigos y familiares de los últimos días de soltería mientras no moleste a nadie? Pues sigue habiendo gente que se empecina en decir que sí, que esta es una celebración que parece convocada por el mismo Satanás. Por suerte, cada día son más las personas que ‘pasan’ de esto y que se dedican a organizar su celebración. Bien hecho. 

Pero, ¿qué tipo de personas puede querer que se dejen de celebrar despedidas de soltero o soltera? Parece increíble, pero este tipo de fiesta cuenta con enemigos. Los más peligrosos son los que se esconden tras el yugo de la fé católica porque consideran que el tipo de cosas que se hacen en estas ocasiones no son demasiado cristianas. Pero, ¿qué creen que pasa en este tipo de circunstancias? Para empezar, lo mejor es informarse antes de opinar. Si no, se incurre en estereotipos y prejuicios que, desde luego, pueden llegar a no tener nada que ver con el tipo de fiesta o celebración que estamos llevando a cabo. 

Según una noticia que fue publicada en el portal web de la cadena de televisión Antena 3, son 300.000 las despedidas que tienen lugar, cada año, en el interior de nuestras fronteras, lo que nos indica que casi todo el mundo que se casa en nuestro país organiza su propia despedida. Y es que va en contra de nuestra tradición el hecho de dejar de lado la participación en eventos así. Sería una verdadera lástima que se hiciera caso a lo que opina una minoría de gente exaltada. Por suerte, no todo el mundo se deja convencer. Cada vez menos gente hace caso de ese tipo de consejos, de hecho. 

La celebración de despedidas de soltero o soltera es toda una tradición en España que debemos mantener cueste lo que cueste porque nos hace felices y nos permite disfrutar de la gente a la que queremos tener cerca durante toda la vida. Esto no tiene nada de malo por mucho que haya algún sector que otro de la población que considere lo contrario. Y la gente se está dando cuenta de todas las ventajas que van asociadas a una despedida. Así nos lo han comentado desde Hot Despedidas, una entidad dedicada a la organización de este tipo de eventos y cuyos profesionales nos han dejado entrever que ha crecido el número de servicios que es necesario prestar en España en este sentido durante el último año. 

¡Hasta desde el extranjero vienen a España a celebrarlas! 

No nos sorprenderá saber que, en algunas de las ciudades de nuestra geografía, se recibe cada año a una cantidad importante de personas de otros países que nos visitan para celebrar su despedida. No es para menos. España tiene una muy buena fama en este sentido y eso es que este evento cumple la función para la que fue creada: el ocio y el disfrute de aquellas personas que se encargan de sacarlo adelante. El que quiera venir a cargarse una cuestión de este tipo que al menos discuta con argumentos. Por ahora, desde luego, éstos brillan por su ausencia. 

Va a seguir creciendo el número de personas que quiera celebrar su despedida en nuestro país. Es algo que apuntan todos los expertos y que espera buena parte de los profesionales que se dedican al sector servicios español. Y es que, gracias a estas celebraciones, la marca España sigue creciendo con el paso de los años. Y a pasos agigantados. Está claro que esto es fundamental para nuestra sociedad y nuestra economía. Así que habrá que seguir apostando por ello. Porque lo que funciona es mejor no tocarlo, aunque haya personas que, solo por una cuestión de ideología, pretendan derrumbarlo.