Oficinas sostenibles, una tendencia verde que no para de crecer

Oficinas sostenibles, una tendencia verde que no para de crecer

La última tendencia en oficinas son los espacios sostenibles, una apuesta por la ecología y el medio ambiente que ha calado de lleno, ya que esta tendencia no para de crecer. Las oficinas sostenibles principalmente son espacios diseñados para optimizar la energía, reducir el consumo de materias primas evitables, ahorrar energía y reducir gastos innecesarios. Y por todos estos motivos se han convertido en una tendencia al alza, ya que cada vez más compañías están pensando en convertir sus oficinas es sostenibles.

Cómo convertir una oficina en sostenible

¿Pero cómo convertir una oficina en sostenible? Pues se debe buscar reducir el consumo energético, usar de manera correcta las materias primas, reducir las emisiones y apostar por el reciclaje. Algunas de estas premisas se consiguen gracias al diseño y la propia decoración de los espacios, pero para poder ser sostenible también hay que hacer cambios en los hábitos. Así, en este artículo hemos reunido algunas acciones que pueden ayudar a convertir una oficina en sostenible.

  • La temperatura debe ser la adecuada

Las oficinas deben tener una temperatura adecuada, no debe hacer ni mucho calor ni demasiado frío. Sin embargo, en muchos espacios el aire acondicionado se pone a tope en verano para tener una temperatura muy fría. Una cuestión que además de ser mala a la salud supone un gasto energético brutal. Además, también suele ocurrir lo mismo en invierno porque se pone demasiado alta la calefacción.

Por lo que un pequeño gesto por la sostenibilidad puede ser tener la temperatura adecuada, normalmente se recomienda que la temperatura ideal es de 21 grados.

  • Electricidad a través de paneles solares

Otra forma de apostar por la sostenibilidad en generando la propia energía que se consume, o al menos una parte de ella. Por lo que puede ser interesante instalar paneles solares en el edificio. Además, a pesar de la inversión puede suponer importantes ahorros a largo plazo.

  • Con la arquitectura y decoración

La forma más eficaz y prácticamente indispensable para convertir una oficina en sostenible es a través de la arquitectura y la decoración. Se deben diseñar espacios luminosos en los que se apueste por la luz natural en lugar de la eléctrica, pero también se puede conseguir reducción de la calefacción o el aire acondicionado con materiales aislantes. “Algunos elementos pueden ayudar en esta búsqueda de la sostenibilidad como mamparas, recubrimientos, tabiques móviles o aislantes en suelos y techos”, indican desde Delbin Ingeniería, empresa que se encarga del asesoramiento en diseño de espacios como oficinas, pero también realiza el proyecto hasta la dirección de obra, instalación y ejecución.

  • Reducir el consumo de papel

Si se quiere apostar por la sostenibilidad hay que reducir el consumo de papel al mínimo. Una cuestión que actualmente es posible gracias a la digitalización. Y es que la mayoría de documentos se pueden guardar en la nube, en lugar de entregar un catálogo al cliente se puede apostar por enviarlo por correo electrónico, se puede fomentar que los trabajadores se descarguen las nóminas en su móvil… Como veis gracias a los avances tecnológicos la reducción de papel es posible. Además, en el caso de utilizar papel se podría optar por papel reciclado.

  • Evitar el stand-by o consumo fantasma

Es de sobras conocido que los aparatos eléctricos consumen energía cuando están apagados pero enchufados a la corriente, es lo conocido como consumo fantasma o stand-by. Un consumo de energía que puede parecer irrisorio, pero si se produce durante mucho tiempo y se van sumando diferentes aparatos eléctricos este gasto puede ser considerable, además teniendo en cuenta que es innecesario. Y es que piensa en una oficina en la que trabajan 10 personas, cada una con su propio ordenador, además de las computadoras hay una impresora y una fotocopia compartidas, un router, varios cargadores de móviles, una máquina de café y una nevera. Estos son muchos aparatos que si se dejan encendidos siempre pueden generar un importante consumo y gasto energético.

Por lo que hay que intentar reducir este consumo fantasma. ¿Y cómo? Pues se puede realizar de varias maneras, pero la más cómoda es instalando temporizadores para desconectar los aparatos que sea posible el tiempo que la oficina esté cerrada. Decimos que los aparatos que sea posible, ya que por ejemplo el frigorífico no se debe desconectar si no se quiere que los alimentos o bebidas que mantiene refrigerados se estropeen. Pero muchos aparatos se pueden desconectar sin problemas como los ordenadores, los cargadores, la impresora o la máquina de café.