Las lesiones músculo esqueléticas en el entorno laboral

Las siglas TME corresponden a lo que en medicina se conoce como trastorno músculo esquelético, una de las enfermedades con mayor incidencia en el mundo laboral y, por tanto, el principal problema de salud relacionado con el trabajo y que afecta a millones de trabajadores en toda Europa, lo que supone un gran impacto económico para el erario del sistema de salud pública y para los empresarios, además de ser una de las principales causas del absentismo laboral.  

Las lesiones músculo esqueléticas son situaciones de dolor, molestia o tensión de algún tipo de lesión en la estructura del cuerpo, afectando a los huesos, ligamentos, músculos, tendones, nervios, articulaciones…, pudiendo afectar a la espalda, cuello, hombros, manos, piernas, codo…, por lo que según el elemento afectado dará lugar a lesiones como tendinitis, lumbalgias, hernias de disco, contracturas, bursitis, codo de tenista, epicondilitis, periartritis, síndrome del túnel carpiano, cervicalgias, tenosinovitis, etc.  

Entre las causas físicas y los factores de riesgo se incluyen la realización de un trabajo con movimientos rápidos, a un ritmo elevado y de forma repetida. Aún cuando no suponga un gran esfuerzo físico como picar, pelar, batir, empaquetar, etc., el mantenimiento de una postura extraña o estática que suponga una contractura muscular continua de una parte del cuerpo, como la utilización de mobiliario o herramientas inadecuadas, vibraciones, estar de pie o sentado durante mucho tiempo en la misma posición…, o la manipulación manual de cargas pesadas como movimiento, levantamiento, agacharse y girarse, transporte, empuje o almacenaje de objetos pesados o mercancías, pueden dar lugar a alguna de las lesiones mencionadas anteriormente. 

Por ello, en el caso de que nosotros seamos empresarios y nos preocupemos por la salud de nuestros trabajadores, uno de los mejores consejos que os podemos dar es que optéis por controlar las fuentes de riesgo que existen para poder minimizar el peligro. Además, en caso de que nuestros empleados deban de hacer tareas logísticas que requieran cargar peso y mover grandes paquetes, debemos de sopesar si realmente nos compensa que acaben causando baja y tener que contratar a más operarios o si por la contra, la mejor opción es subcontratar ese proceso. Así, para los que, como nosotros, estáis en esa encrucijada, nosotros os recomendamos que os pongáis en contacto con Stock α y es que ellos se dedican a la logística integral, por lo que quizá nos acabe saliendo más rentable dejar en sus manos este proceso, en lugar de perder nosotros operarios a causa de su salud. Además, ellos ofrecen unos eficientes servicios planificando, implementando y controlando el flujo de materiales y almacenamiento de productos, así como la información asociada desde el punto de origen hasta el de consumo, por lo que todavía saldremos ganando en operatividad.

Las lesiones músculo esqueléticas relacionadas con el trabajo afectan tanto a hombres como a mujeres, aunque es más frecuente en las mujeres, las cuales, según las estadísticas declaran con una mayor frecuencia dolor en la parte alta de la espalda y en las extremidades superiores por su relación más estrecha con el tipo de trabajo repetitivo que desarrollan, mientras que los hombres declaran su dolor, sobre todo en la parte baja de la espalda y las extremidades inferiores, debido a que, por su condición física, se le asignan tareas de manipulación de cargas pesadas. Este tipo de lesiones se desarrollan, generalmente, a lo largo del tiempo y tienen su origen no en una causa única, sino que suele ser el resultado de varios factores que se conjuntan. 

Es importante abordar este tema desde un punto de vista de la prevención, para ello las empresas deberán adecuar sus medidas a la normativa establecida por la ley de prevención de riesgos laborales, a la vez que deben combinar una evaluación de riesgos, estudiando las causas que provocan las lesiones y diseñar medidas destinadas a la prevención, como:

  • Diseño de puestos de trabajo. Con el fin de mejorar los lugares de trabajo, la forma de desempeñar el trabajo, las herramientas y las maquinarias utilizadas, etc.
  • Organización del trabajo. Estudiando los ritmos de trabajo para lo que puede ser interesante establecer pausas y descansos, sistemas de rotaciones del personal, cambios en la secuencia de realización de las operaciones, trabajos en equipo, etc. 
  • Mejora de los métodos de trabajo. Mediante la información sobre los riesgos y la formación de los trabajadores sobre la forma correcta de realizar sus funciones para prevenir las lesiones y los efectos contraproducentes sobre su salud.
  • Controlar los factores medioambientales. Como la temperatura del lugar de trabajo, los niveles de ruido existentes, una iluminación general adecuada y en concreto que cada puesto de trabajo tenga la iluminación adecuada a su cometido, etc.  
  • Implicación de los trabajadores y representantes sindicales. Con el fin de realizar debates sobre la problemática, buscando e intentando que con ello se aporten nuevas ideas y posibles soluciones.

¿Cómo se pueden tratar estas lesiones?

El tratamiento médico de una lesión dependerá del tipo de lesión y de su gravedad. Las lesiones leves normalmente se pueden tratar en casa mediante un tratamiento de analgésicos y la administración de medicamentos antiinflamatorios no esteroides, asociado con un reposo relativo, mientras que si el dolor es muy intenso puede llegar a recetar opiáceos. Asimismo, y dependiendo de la causa y el tipo de dolor, la aplicación de frio o calor a la zona dolorida puede ayudar a aliviar el dolor músculo esquelético.