La realidad de la maternidad del siglo XXI

Una de las mayores críticas que le podemos hacer a la sociedad moderna es la pésima manera en la que estamos tratando a los trabajadores. Las pésimas condiciones laborales que imperan no solo hacen que sea difícil encontrar una estabilidad, cobrar a tiempo un salario digno o conseguir llegar a final de mes. Sino que lo que está generando es un problema a la hora de poder tener hijos. 

Y de verdad que este problema nos toca de lleno, ya que estamos ante un problema demográfico que puede cambiar drásticamente nuestra sociedad. Aunque esto es algo de lo que llevan avisando los especialistas durante años, y es ahora cuando estamos viendo los resultados. 

Ya hemos comentado apuntado al principio de este artículo una de las principales causas, la política laboral. La situación política y económica a principios de la crisis, y con la entrada del PP en el Gobierno dejó un panorama laboral en el que la inestabilidad y la precariedad preponderaban. 

El cambio del Estatuto del Trabajador trajo consigo cambios a la hora de contratar, y esto ha supuesto que los contratos indefinidos eran más difíciles que ver que un billete de quinientos euros (y eso que ya no existen), y los contratos temporales eran la regla. De ahí la temporalidad y precariedad. 

Esto nos ha llevado a una situación en el que las parejas no pueden tener hijo, ya que no pueden permitirse el gasto de mantener al recién nacido. Y he aquí la base del problema, y esto ha derivado en una situación en la que las parejas han tenido que recurrir a la inseminación artificial para paliar el problema de la edad. 

Y he aquí el late motiv del artículo, ver cómo la reproducción asistida ha aumentado en nuestro país, como consecuencia de la situación de inestabilidad que fuerza a tener hijos a edades cada vez mayores, lo que es un problema en cuanto a las posibilidades de éxito del embarazo. 

Los datos muestran amor a la inseminación artificial

El invierno demográfico continúa azotando España. Los recientes datos del INE reflejan una tendencia que sigue al alza. El 70% de las españolas de 35 años no tiene hijos. ¿Qué está pasando? Los expertos coinciden en que el retraso de la maternidad puede acarrear serios problemas de reproducción para aquellas mujeres que, en su futuro, deseen tener hijos «antes de que sea demasiado tarde, les llegue la desesperación y las prisas».

La cuestión es que después de los 35 años, por más que cueste asimilarlo, los problemas para poder quedarse embarazada aumentan por el deterioro de la calidad en los óvulos y el descenso de la reserva ovárica. Y no sólo eso. Los expertos también señalan que en varones mayores de 35 años la calidad del esperma se reduce, siendo una gran traba a la hora de fecundar el óvulo.

La Sociedad Española de Fertilidad avisa del aumento exponencial de tratamientos de fertilidad a mujeres treintañeras como consecuencia de posponer el momento de ser madre. En base a un reciente informe publicado por la SEF, el 47% de los ciclos de Fecundación In Vitro (FIV) con ovocitos propios se ha realizado a pacientes de entre 35 y 39 años, siendo este el grupo mayoritario. Sin embargo, el 67% de las FIV con donación de óvulos se han hecho en pacientes mayores de 40 años. Estos datos indican el impacto de la edad en la fertilidad femenina, algo que la sociedad no acaba de entender. 

Los grandes beneficiarios de este nuevo fenómeno social, donde predominan los solteros y solteras frente a la familia tradicional, son las clínicas de reproducción asistida. Estos centros sanitarios privados han aumentado sus ingresos considerablemente tratando a pacientes de última hora, es decir, mujeres solteras y parejas que buscan tener hijos cueste lo que cueste. Y todo tiene un precio. La esperanza de ser madre ya mueve millones de euros en una nueva industria de la era posmoderna: los tratamientos de fertilidad que alargan la edad natural de los ovarios.

Pero estos tratamientos deben de ser realizados por médicos expertos en salud reproductiva. En España tenemos una institución educativa clave en esta materia, en gran parte al éxito de las clínicas de reproducción asistida. Esta institución es IVI Global Education

En el futuro los tejados tendrán placas solares integradas

Cuando hablamos de energía solar tenemos que hablar con seriedad, ya que estamos hablando de una tecnología que está por tomar nuestras casas y ciudades en un futuro no muy cercano. Porque seamos honestos, el planeta no puede aguantar mucho más si seguimos utilizando energías contaminantes y no renovables. 

De esto es muy consciente la compañía Tesla, que hace ya un tiempo que sacó a la luz su proyecto para poner placas solares en los tejados, para poder tener un suministro total de energía. Vamos a ver a continuación qué ofrece tesla, y eso si, os adelantamos que al igual que con sus coches, los precios de estas tejas solares no son nada baratos. 

Las tejas que propone Tesla son una innovación que se basa en la sencillez y discreción. Su uso permite prescindir de las aparatosas placas solares convencionales. En su lugar, el mismo tejado capta la luz solar y la convierte en energía gracias a unas tejas ligeras de avanzada tecnología.

En su interior encontramos un vidrio exterior resistente, sobre el cual se coloca un material de color que simula una teja convencional, de distintos colores y texturas pizarra o tipo teja, cuya característica distintiva es que permiten el paso de la luz.

Aunque se espera ofrecer más variedad en los próximos meses, según Musk, por lo pronto las tejas serán lisas o con texturas de color negro. En este punto, la oferta de Tesla es interesante, puesto que se camuflan de un modo sorprendente.

Su resistencia es superior a la de un tejado convencional, apunta el magnate. Básicamente, son tejas durables, un aspecto clave para conseguir su amortización, pues requieren de una importante inversión. Todavía, en efecto, no son una tecnología barata, pero sí amortizable.

Sin embargo, las tejas solares de Tesla no son una novedad en el mercado. Desde hace una década podemos encontrarlas en el mercado bajo la marca SunTegra o SolTech Energy, un producto que ve dispararse su demanda año tras año.

En la misma línea, Tesla lanza sus tejas solares alrededor de un año después de adquirir SolarCity, tras meses de desarrollo. Lo hace dentro de su política de democratizar las energías renovables. O, si se quiere, con la intención de popularizarlas, aunque sus precios no son todo lo populares que se precisa para llegar a capas de la población más humildes.

Lo mismo ocurrió con su batería doméstica o de uso empresarial, cuyos precios son interesantes dentro de una visión a largo plazo, sin olvidar que Musk cuenta con subvenciones para hacer que las cuentas salgan. En muchos países, como bien sabemos y sufrimos, éstas brillan por su ausencia.

O, por ejemplo, también hay enormes diferencias legislativas que potencian o penalizan el autoconsumo. En España, por ejemplo, no es posible vender la energía a la red, con lo que su amortización es aún más complicada o lenta.

Como el resto de las tejas solares, las de Tesla son un concepto revolucionario al permitirnos prescindir de los paneles tradicionales. Se trata de una solución integrada con un gran potencial, tanto a nivel estético como de mantenimiento y también a la hora de instalarlo.

Entre tanto, seguiremos confiando en los tejados de pizarra tradicionales 

Mientras estas tejas siguen evolucionando, y la Ley cambia para poder introducir a la red eléctrica los excesos de energía, tenemos que seguir utilizando las placas solares actuales que se instalan sobre los tejados, que también se instalan con las tejas y pizarra de toda la vida. 

Pero vamos a romper una lanza a favor de la pizarra, ya que este material está diseñado especialmente para durar y ofrecer un rendimiento excelente contra las inclemencias del tiempo. Además, el estilo de las tejas es especial, y da una distinción a la vivienda que se agradece mucho. 

Como características principales, la pizarra destaca por ser un material que se extrae de manera natural, y después de un tratamiento adquiere unas características de impermeabilidad y dureza que les permite aguantar grandes presiones y el agua que se le eche encima.

En España hay muchos extractores de pizarra, pero ninguno selecciona la pizarra como Pizarras y Derivados, una empresa familiar que lleva tres generaciones seleccionando y comercializando pizarra española  de la mejor calidad, lo que le permite beneficiarse de una gran experiencia en este sector así como también de una profesionalidad indiscutible.