Qué pasa en Cataluña

Todos los partidos políticos hablan de Cataluña. Incluso llegan a decir que de cara a las próximas elecciones generales del 28 de abril es su principal problema. Es decir que a los españoles no nos interesa el desempleo, la falta de oportunidades, la desigualdades, la despoblación, la violencia de género. No. Eso no nos interesa. Los políticos creen que lo que nos interesa a los españoles es la situación que se está viviendo en Cataluña. Una situación que, sin duda, se ha llegado allí por culpa de ellos mismos.

Un problema que intentar buscar soluciones solo crean dificultades. Algunos solo ponen palos en las ruedas de la bici y otros intentan solucionarlo echando gasolina. Vamos a intentar entender un poco más la situación España-Cataluña desde el punto de vista de una persona que lleva varios años visitando con asiduidad Barcelona.

Qué paso el 1-O

Hay que recordar que todo viene del famoso 1 de octubre de 2017. Los resultados de la polémica consulta, que contó con un 43% de participación y sobre la que pesan denuncias de irregularidades, dejaron un 90% de votos a favor de la independencia. Pero claro para muchos fue un referéndum falso. Incluso se llegó a ver votar dos veces a la misma persona o gente echando votos de más en las urnas. Según el último sondeo realizado el pasado julio por el centro de Estudios de Opinión de la Generalitat de Cataluña, un 46,7% de los catalanes apoya la independencia de Cataluña frente a un 44,9% que la rechaza. El número de indecisos se sitúa en el 6,7. No sabemos qué podrá pasar en el futuro.

Pero la pregunta es si todo esto ha provocado un clima de tensión en Cataluña. Hay elementos que nos llevan a pensar en una tensión, no en un conflicto, sino en una tensión que tiene que ver con la identidad. Como si hubiera comunidades nacionales que viven en Cataluña y que se han cerrado en sí mismas. ¿No crees?

Otro aspecto que dicen para echar en cara a los catalanes es que los negocios se muestran maleducados con los turistas. Para nada. Durante varios años llevo alojándome en el mismo hotel y la actitud de sus trabajadores es siempre igual de amable. Cuando estoy en el Mercer Barcelona me siento como en mi casa y no veo ningún mal detalle. Eso de que siempre hablan en catalán es falso. 

Uno de los elementos más visibles de esta división son los lazos amarillos y otros símbolos y mensajes de solidaridad y protesta contra el encarcelamiento de los políticos independentistas. Yo he llegado a ver muchos por la calles, pero es cierto, que la gente es muy respetuosa. Si tú quieres ponerlo, si no, pues no. Yo desde mi punto de vista de turista no he tenido ningún problema.

¿Qué pasará ahora?

En los próximos meses, varios acontecimientos políticos y judiciales marcarán la situación de Cataluña. Primero el fallo del famoso juicio por el process que se está celebrando. El resultado del juicio a los líderes independentistas, apuntan los analistas, también condicionará la política catalana en los próximos meses. Y segundo, las elecciones generales. Si Pedro Sánchez tiene que volver a pactar con los partidos que quieren la independencia volveremos a estar en la misma situación.

La cosa no es fácil, pero es cierto que este problema es más de los políticos. Parece que les viene bien que haya esta crispación en las calles. Ojalá este problema se pueda resolver desde el diálogo. Sin familias que se rompan, ni gente que tenga que irse de Cataluña. Creo que España y Cataluña se necesitan mutuamente.

En primer lugar, Cataluña tiene asignados 1.521 millones de euros  en ayudas de los Fondos Estructurales y de Inversión para el periodo 2014-2020, según datos de la UE. Algo que si se van, ya no tendrían. Según el gobierno catalán, su región aporta a las arcas españolas más de lo que recibe a cambio. En concreto, 16.000 millones de euros, lo que supone un 8% de su PIB. Algo que España también perdería.

Sin embargo, lejos de lo económico, creo que con una separación lo que se perdería es un clima de amistad, de buen rollo y de amistad que siempre ha existido entre unos y otros. Ojalá que los políticos pensaran un poco más en esto.