Los diferentes tipos de oposiciones que hay en España

Después de verano es tiempo de oposiciones. Como un propósito de nuevo curso, son muchas las oposiciones que se pone en marcha. Sin embargo, no todas son iguales. En España hay diferentes tipos. El objetivo es lograr un trabajo fijo para toda la vida. En nuestro país en la actualidad hay más de dos millones y medio de empleados en las administraciones públicas. De esos, casi el 60% son por oposición. Vamos a ver cómo han ido llegando hasta ahí.

Los funcionarios de carrera se diferencian en tres grandes grupos según la titulación mínima con la que deben contar. De acuerdo al Estatuto Básico de Empleo Público, la clasificación es la siguiente:

 Grupo A. A su vez se divide en el subgrupo A1, quienes tengan título universitario de Grado, Ingeniero, Arquitecto, Licenciado o equivalente, y el subgrupo A2, para quienes tengan título universitario de Grado, Ingeniero técnico, Arquitecto técnico, Diplomado universitario, Formación profesional de tercer grado o equivalente.

Grupo B. Para acceder a una plaza de esta categoría el solicitante deberá contar con un título de Técnico Superior.

Grupo C. También se divide en dos subgrupos, C1, exige estar en posesión del título de Bachiller o Técnico o equivalente, y C2, para el que es necesario un título de graduado en Educación Secundaria Obligatoria o equivalente.

Ahora bien, más allá del grupo al que se va a poder acceder según la titulación con la que cuentes, las oposiciones también variarán según la Administración a la que pertenezca la plaza que se oposita. Y es que no es lo mismo opositar para la Administración española, que está integrada por los Ministerios, la Secretaría de Estado, Directores Generales, Subsecretarios y Delegados del Gobierno entre otros; Autonómica; Local, competencia de provincias y municipios; e Institucional, los organismos públicos.

Requisitos

En caso de querer opositar, hay que tener en cuenta que además de la titulación que se exija, el aspirante deberá cumplir unos requisitos generales: tener nacionalidad española, más de 16 años y no exceder la edad máxima de jubilación forzosa y no haber sido separado mediante expediente disciplinario del servicio de cualquier otra Administración Pública.

Respecto a la nacionalidad española como requisito para acceder al empleo público, la norma extiende esta posibilidad a quienes tengan la nacionalidad de algún país miembro de la Unión Europea o a las personas incluidas en el ámbito de aplicación de los Tratados Internacionales celebrados por la Unión Europea y ratificados por España en los que sea de aplicación la libre circulación de trabajadores.

Parte práctica

Sin lugar a dudas los problemas de la parte práctica es la parte de la oposición más difícil, “en primer lugar porque no está definido que tipo de problemas pueden poner y en segundo lugar por la gran variedad de problemas que han puesto hasta ahora”, explican desde Preparador Física y Química, donde te ayudan a preparar tus oposiciones.

Es por eso que desde mi preparación he analizado lo que ha caído en las oposiciones en los últimos años, para hacer una relación de problemas adecuados que os permita afrontar los exámenes con todas las garantías. Una relación de problemas tipo variada, graduadas en dificultad según la ‘opo’. Profundizando más en aquellos problemas tipo que más veces han caído y algo menos en aquellos que caen de vez en cuando”, cuentan desde esta preparación de opositores.

Distintas oposiciones

Oposiciones de Correos

Una de las más demandadas cada año, y a su vez, una de las que más plazas convocan. En los últimos años, las plazas de Correos se han disparado, convocándose con una frecuencia casi anual, en todas las provincias de España y con más de 2.000, 3.000 o incluso 4.000 plazas por convocatoria. Su temario de 11 temas es relativamente llevadero de estudiar y rápido. Por si fuera poco, los requisitos son los mínimos que se pueden exigir para una oposición: título de ESO o EGB y permiso de trabajo en España.

Celador

Dentro de las oposiciones de Sanidad, encontramos a los celadores, que si bien es un puesto estrictamente necesario y vital en un Servicio de Salud. Es un temario que ronda entre los 10 y 20 temas en función del Servicio de Salud que convoque las plazas y unos requisitos mínimos de ESO o equivalente. Además, el número de plazas para las oposiciones de Celador en toda España es extenso, pudiéndote presentar en cualquier Comunidad Autónoma.

Subalterno

Una gran solución para aquellos opositores buscando un puesto de empleo público cerca de casa y con requisitos mínimos. Las oposiciones de Subalterno se convocan en prácticamente todos los puntos de España, debido a su necesidad, y con unos requisitos de Graduado Escolar o equivalente. Las funciones que recoge este puesto son diversas y van desde ordenanza, alguacil, notificador y ujier, a bedel y conserje.

Ya has visto que hay varias oposiciones y que según te lo montes, quizás puedes conseguir el sueño de tu vida: tener trabajo fijo.

Lo que contaminan los detergentes

No es más limpio quien más lava, sino el que menos ensucia. Este dicho me encanta. Lo decía mi abuela cuando se le preguntaba si era más o menos limpia que su hermana. Vamos con un dato que puede ser muy claro. Si utilizáramos detergentes sin fosfatos, ahorraríamos hasta 80.000 toneladas de fosfatos al año. Lo que queda claro es que hay otros sistemas para limpiar la ropa que evitan la degradación de los cursos de agua.

Afortunadamente el mercado ha cambiado. Las empresas son conscientes de que para estar limpio no  hace falta contaminar. Por eso los detergentes ecológicos contienen un tensioactivo altamente biodegradable, no tienen polifosfatos y el blanqueante es a base de perborato de sodio. La dosificación y la calidad del agua también son aspectos importantes. No por gastar más detergente la casa queda más limpia. En España sólo un 10 % de los detergentes que usan son sin fosfatos. En Suiza, está prohibida la venta de detergentes que los contengan. “Cuando se habla de detergentes ecológicos, no quiere decir que sean totalmente inofensivos para el medio ambiente, sino que tienen una elevada y rápida biodegradabilidad”, explican desde Stocknet Valles, empresa especialista en productos de limpieza, pero que desde hace años trabajan con una mentalidad ecológica.

Son productos que por su alto poder de limpieza hace recuperar el brillo y su carácter neutro. Además proporciona un cuidado especial a las manos, protegiendo contra el crecimiento de microorganismos en esponjas o estropajos. Y es que no somos conscientes de que la contaminación está presente en todos los sitios. Pero depende de nosotros.

Las malas lenguas dicen  que la aparición de los detergentes ecológicos es una estrategia comercial ante un mercado absolutamente saturado. Puro postureo para evitar sanciones. En este caso la verdad es que no sé. Lo que es un hecho es que las aguas residuales domésticas van cargadas de detergentes. Antes de que lleguen a una depuradora, normalmente van a verterse en los ríos. Por ello, informémonos sobre el problema de los detergentes y no hagamos caso de las guerras comerciales entre las grandes multinacionales de los jabones. Y es que entre todos tenemos que dejar un mundo mejor, por nosotros y por los que vienen.

Agua contaminada

El agua contaminada de una gran ciudad se cataloga en aguas industriales y domésticas, los detergentes se encuentran en esta última. El 50% de la contaminación de las aguas por detergentes se debe al uso en nuestras casas y negocios. Los detergentes son productos que se usan para la limpieza y están formados básicamente por un agente tensoactivo que actúa modificando la tensión superficial del agua, disminuyendo la fuerza de adhesión de las partículas (mugre) a una superficie. La mayoría de los detergentes contienen sosa, la cual mata los microorganismos que viven en el agua y que tienen como función natural degradar o digerir los residuos de nuestros deshechos.

Un río, un lago o un embalse de agua sufren eutrofización cuando sus aguas se enriquecen en nutrientes. Podría parecer a primera vista que es bueno que las aguas estén bien repletas de nutrientes, porque así podrían vivir más fácil los seres vivos. Pero la situación no es tan sencilla. El problema está en que si hay exceso de nutrientes crecen en abundancia las plantas y otros organismos. Más tarde, cuando mueren, se pudren y llenan el agua de malos olores y le dan un aspecto nauseabundo, disminuyendo drásticamente su calidad.

Solución para esta problematica

La solución, o al menos parcial, a esta problemática existe desde hace varios años. Como has visto son los detergentes biológicos que no contienen soda cáustica o hidróxido de sodio y son amigables al medio ambiente además de ser realmente biodegradables. Su uso representa una solución práctica y doméstica, en la cual todos podemos contribuir. Estos detergentes están formulados por elementos naturales llamados enzimas, que ayudan en la labor de limpieza natural del agua una vez que la hemos utilizado, además de no dañar la piel ni la ropa.

Una investigación que leí hace unos meses dice que los compuestos volátiles orgánicos de la atmósfera provienen la mitad por el tráfico y la otra mitad por el uso de productos químicos domésticos tales como los productos de limpieza, detergentes, perfumes, insecticidas, pinturas, etc. Anterior al este estudio se estimaba que los vehículos producían el 75% de esos compuestos en la atmósfera.

Así que la próxima vez que tengas que comprar este tipo de productos, ya sabes, busca los que menos contaminen.