La Guerra Civil en la narrativa contemporanea española

 Por Tabaret

La Guerra Civil ha sido a la cultura española lo que el renacimiento a la pintura italiana. Bueno, quizás esto haya quedado exagerado. De hecho, ahora que lo releo, no tiene nada que ver. Venga, otro intento: la Guerra Civil es para la cultura española lo que beber leche cortada para el ciclo digestivo. El trago que se pasa es muy malo y no vea usted la mierda que va a salir de ahí.

Ahora sí, mucho más claro.

Usted quizás ya sabe algo de historia de España, así que no tiene mucho sentido que volvamos ahora a explicar qué fue eso de la la Guerra Civil. Seguro que más o menos se hace una idea. Vamos directamente a explicar los rasgos más característicos de su representación en la narrativa contemporánea y aquí incluimos cine y literatura, porque no vemos por qué nos vamos a poner límites, pero vamos a intentar hablar sobre todo de las películas sobre la Guerra Civil que se hacen de los ochenta en adelante, que es cuando la cosa empieza a subir de nivel.

 1.-Según la narrativa española contemporánea, el setenta y cinco por ciento de los republicanos eran profesores o médicos. Casi todos profesores, eso sí. El resto eran campesinos y dos o tres poetas. Con estos mimbres no se puede hacer mucho cesto, empleando cesto como metáfora de «ejército organizado». Normal que perdieran la guerra.

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2.-Según la narrativa española contemporánea el 94% de los españoles tiene un abuelo que murió durante la Guerra Civil. Todos, sin excepción, eran republicanos. Esto nos da una idea de la ferocidad del ejército nacional que, no eran más que cuatro gatos, tal y como puede comprobar el lector con una sencilla le operación matemática. Eso sí, el ejército nacional contaba con un componente de eso que la historiografía seria ha dado en designar «mala ostia del copón» que no se la salta un gitano. Es más, si nos atenemos a los datos que nos aporta la narrativa española contemporánea, eran exactamente cuarenta y cinco tíos, doce de los cuales eran curas, que, según la narrativa española contemporánea, son unos sujetos cabrones pero paraditos desde un punto de vista militar. Vamos, que mucho no pudieron matar.

 3.-Según la narrativa española contemporánea el verdadero motivo de la Guerra Civil española no radica en cuestiones ideológicas o económicas, sino en la manera radicalmente distinta de interpretar el hecho lúdico. Esto de «interpretar el hecho lúdico» es la forma más fina que se me ha ocurrido de decir «ir de fiesta», y la verdad es que ha merecido la pena el esfuerzo porque ha quedado muy bien. En fin, al grano:  cuando los republicanos se van de fiesta organizan una verbena sanota y campechana en la plaza del pueblo. Los niños ríen, todos bailan y los profesores recitan a los campesinos versos de Los trabajos y los días, que estos escuchan con atención y entusiasmo sin par.

Cuando los nacionales van de fiesta prefieren a meterse en una cantina y mascar tabaco mientras ponen caras muy feroces. Esto no parece demasiado divertido, pero los nacionales lo hacen bastante, así que algo debe de tener.

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4.- Según la narrativa española contemporanea, los republicanos casi siempre están enamorados. Los nacionales nunca. En consecuencia los republicanos follan cantidad, casi siempre al acabar las fiestas, pero no necesariamente. Esto explica la superpoblación de abuelos republicanos respecto a los abuelos nacionales. A los republicanos les mola el folleteo liberal, una cosa adánica, espontánea y alegre; dónde y cuándo sea.

Los nacionales, mientras, siguen mascando tabaco. Se explica ahora lo de poner caras muy feroces y también la baja tasa de natalidad.

5.-Según la narrativa española contemporánea, los nacionales tienen hijos nacionales. Son pocos, pero se les nota lo nacional porque nacen con dientes y la raya puesta. Los republicanos tienen hijos republicanos. Tienen cantidad, además. El que los republicanos tengan hijos es una putada, no para los padres, sino para los padres de estos, que se convierten en abuelos y ya sabemos cómo acababan los abuelos republicanos.

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6.-Cuando la narrativa española contemporánea se dedica a las mujeres que hicieron la Guerra Civil siempre las pone por grupos. Ahí tiene Libertarias. Esto no sé por qué es, pero es así. Ahí tiene Las 13 Rosas. Según la narrativa española las mujeres republicanas van a la guerra como al baño, por grupos. Las nacionales no iban a la guerra, nunca. Quizás no les gustaba el tabaco de mascar, no lo sé.

Revista cultural Factor Crítico. Somos una revista dedicada a la crítica de cine, crítica literaria, crítica cultural, crítica de ensayo y crítica de cómic

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5 comentarios sobre “La Guerra Civil en la narrativa contemporanea española

  • el 29 junio, 2012 a las 14:10
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    Cuántas verdades se dicen en este texto. La lástima es que son todos estos tópicos que enumeras los que hacen, en general, que cualquiera con dos dedos de frente huya de la literatura y el cine sobre la Guerra Civil. Y es una lástima que por tanta mierda acabe perjudicadan las buenas obras sobre la G.C., que las hay. Lo que me habrá costado convencer a muchos amigos para que se leyeran, por ejemplo, “El Arte de Volar”.

    – “Pero, ¿dices que es sobre la guerra civil?”
    – “Pues sí. Bueno, en parte. Pero hazme caso, te gustará”.

    Y es que no cae en ninguno de estos tópicos. En fin, como siempre, el peor enemigo de la memoria histórica son los malos escritores y cineastas con buenas intenciones.

  • el 30 junio, 2012 a las 8:08
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    Pues es verdad eso que da cosilla cuando te recomiendan algo que pasa por la Guerra Civil. Es lo que tu dices, y creo que por donde va la entrada, pagan justos por pecadores, pero es que hay tanta película -sobre todo películas- maniqueistas por ahí… Lo peor es que el maniqueismo que se gastan es un poco insultante. Es como si creyesen que, si no subrayan pero mucho mucho las cosas la gente no va a entender sus profundos guiones, así que lo primero que ponen es a un tipo vestido de uniforme nacional comiéndose un bebé y con un montón de trofeos de caza detrás -que incluyen un unicornio y un tío de la CNT- no sea que el espectador sea tan tonto como para no darse cuenta de lo malísimo que es el caballero.

  • el 20 julio, 2012 a las 9:40
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    Volverás a región me parece una maravilla.

  • el 20 julio, 2012 a las 14:50
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    Yo soy más del Gambo de “Los ojos perdidos” (uno de los libros de amor más bonitos que se han escrito en castellano). Pero está mal mentar a Rafael García Serrano si no te llamas Andrés Trapiello o trabajas en Intereconomía.

  • el 23 julio, 2012 a las 9:13
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    Es que hay gente que mola por sus libros y hay gente que mola a pesar de sus libros y Trapiello es más de estos últimos. El hombre a estas alturas ya puede hacer lo que le de la gana. ¿Que quiere escribir un megadiario? Pues se pone a ello. ¿Qué quiere hablar de García Serrano, o de Nerón, si hace falta? ¿Quién se lo va a impedir?

    Trapiello mola.

Comentarios cerrados.