Biutiful

por Tabaret

No sabíamos si incluir esta reseña aquí, porque nos preciamos de que Malas Pulgas es un espacio de radiante actualidad. El artículo sobre Benjamin, sin ir más lejos, ha levantado una documentada polvareda, si bien es cierto que la mayor parte de esta fue causada por cierto lector que, al leerla, consideró una forma gráfica de expresar su asombro el caerse de culo, lo cual provocó su desintegración inmediata en una nube de micropartículas sólidas, por cierto, sin que ello deviniese en excesivo asombro por parte de quienes le rodeaban.

En cualquier caso, decíamos que no sabíamos si incluir esta reseña sobre Biutiful en nuestro Malas Pulgas, por el asunto de la radiante actualidad, pero también es verdad que, de actualidad, lo que se dice de actualidad, la película no lo ha estado nunca demasiado, así que da más o menos igual ponerla antes que después, o ahora que nunca.

Biutiful es, sobre todo, una película sobre la mala suerte. Dicho lo cual, cabe señalar que Iñarritu no sabe que lo que ha hecho es una película sobre la mala suerte. Él cree -pobrecito mío- que lo que ha hecho es una película sobre la sociedad, sobre la inmigración, sobre la ciudad… Pero es que Iñarritu -usted ya se habrá dado cuenta de esto- posee la, por otra parte excepcional, capacidad de no enterarse de nada. Antes no se notaba tanto, pero desde que  no tiene a nadie que le vaya soplando de qué va la película que está haciendo pues el hombre es muy capaz de llegar al final del rodaje sin darse cuenta de que lo que tiene es una película sobre cómo es la sociedad, cómo es la inmigración y cómo es la ciudad cuando tienes una mala suerte de la ostia.

La película arranca con Bardem en chandal. No sé que opina usted pero, para mi gusto, Bardem es un buen actor, muy buen actor, incluso; un actor cojonudo que ha superado del todo cierto complejo de Marlon Brandon que yo le suponía en su momento, y que podría haberle arruinado para la profesión. Mire usted sino al pobre Leo DiCaprio, y lo que le pasa cuando intenta poner esas caras tan intensas a lo deNiro, con las que el muchacho se esfuerza hasta el límite de la parálisis facial cuando rueda con Scorsese. Pero, por bueno que sea el Sr. Bardem, yo no puedo evitar sentir un escalofrío cada vez que  lo veo aparecer en chandal en una película. Para mí la cosa empezó con Los lunes al Sol. Ahora es un reflejo pavloviano. Es verlo en chandal y yo empiezo a sudar. La cosa ha llegado a tanto que ni siquiera hace falta un chandal: basta con que Bardem aparezca en el mismo plano que un anuncio de Nike para que me salga un sarpullido peleón que me trae una semana por la calle de la amargura.

Pero, bueno, esto son problemas míos y usted ha venido aquí a leer crítica seria. Procedamos pues. Biutuful va de Bardem que lleva  chandal y tiene muy mala suerte. De la primera escena no se entiende un carajo. Es una de esas escenas que cobran sentido más adelante y, realmente, no hay ninguna razón para no ponerlas más adelante -es decir, cuando tienen sentido- salvo conseguir que durante unos minutos el espectador piense: «Recontracaramba, no entiendo un carajo. Debe de ser una película cojonuda. Ostras, ahora sale Bardem en chandal así que, además, debe de ser tope social. Voy a guardar la entrada a ver si me desgrava en la declaración de la renta.» Nada de esto pasa.

Efectivamente, después de la escena en la que no se entiende un carajo sale Bardem en chandal. Ahora juegue usted conmigo a un juego que me he inventado yo y que consiste en contar la cantidad de calamidades que le pueden pasar a Bardem (en chandal) en dos horas largas de película.

1.-Bardem sale en chandal.

2.-Bardem en chandal se hace unos análisis de sangre. La practicante no tiene ni puta idea. Tiene que probar varias veces y le deja el brazo como el alfiretero de D’Artagnan.

3.-Resultado del análisis de Bardem en chandal: cancer.

4.-El cancer de Bardem en chandal es cancer de próstata. El resto de la película le toca mear sangre y sufrir como una bestia cada vez que va al baño. Bardem en chandal, claro, va al baño cantidad.

5.-Bardem en chandal va a currar. A pesar de que está metido en un montón de asuntos oscuros de corte mafioso, de esos que uno supone que dejan bastante dinero, y a pesar de que tiene la increíble capacidad de hablar con los muertos(sic), Bardem en chandal  saca menos de lo justo para vivir en un piso de quince metros cuadrados. El resto de sus compinches mafiosos, que no saben hacer la o con un canuto, están forrados y van por ahí con fajos de billetes más gruesos que los neumáticos de sus coches deportivos.

6.-La mujer de Bardem en chandal está pirada.

7.-La mujer de Bardem en chandal es prostituta.

8.-La mujer de Bardem en chandal se acuesta con su hermano, que no va en chandal.

9.-La mujer de Bardem en chandal le pega a su hijo.

10.-El hijo de Bardem en chandal se mea en la cama.

11.-Cuando Bardem en chandal mira por la ventana no ve el mar, ni una pareja cogida de la mano, ni siquiera niños jugando. La única ventana de la casa de Bardem en chandal da a una paloma que se caga sobre un mendigo.

12.-Bardem en chandal, aunque sufre muchísimo cuando va al baño, se mea en los pantalones sin darse cuenta. Bardem en chandal tiene que ponerse pañales.

13-El negocio de «gestión de inmigrantes senegaleses» de Bardem en chandal se va por el desagüe porque los deportan a todos.

14.-El negocio de «gestión de inmigrantes chinos» de Bardem en chandal se va por el retrete porque compra una estufa de butano para tener a los chavales calentitos y lo que hace es gasearlos a todos.

15-La mujer de Bardem en chandal es cada vez más puta, cada vez está más loca y sigue acostándose con su hermano.

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Y así toda la película. No es un listado exhaustivo, porque para hacer un recuento de todo el sufrimiento de Bardem en chandal tendría que revisar la película entera y a estas alturas de la semana no estoy para esos trotes. Qué manera de sufrir, oiga.

Lo que viene es un spoiler, avisado está. Al final Bardem en chandal se muere en chandal, y la escena del principio, la que no se entendía un carajo, ya tiene mucho más sentido. Resulta que es una escena de Bardem en chandal con su padre, que está muerto. Su padre también tenía su ración de mala suerte. A lo mejor el mensaje de la película es que la mala suerte es una cosa genética, como la calvicie y el nivel de protuberancia maxilar. El caso es que el padre de Bardem en chandal se fue durante la guerra porque, era republicano -ya tardaba en salir la cosa- y tuvo que exiliarse, pero en cuanto llegó a México se murió. No me acuerdo de qué.

A lo mejor se le infectó la mala pata..

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2 comentarios sobre “Biutiful

  • el 12 octubre, 2012 a las 12:47
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    Te has superado a ti mismo.

  • el 12 octubre, 2012 a las 13:51
    Permalink

    Tabaret tiene prohibido comunicarse con los lectores -hemos tenido experiencias muy malas en el pasado-, pero nos consta que agradece los comentarios.

Comentarios cerrados.