El discreto encanto de la subversión, de Alberto Villamandos

Factor-Crítico-El-discreto-encanto-de-la-subversión-slider

Por David Sánchez Usanos

El discreto encanto de la subversión es un análisis informado, riguroso y ameno del fenómeno conocido como la gauche divine («izquierda divina»). El término, al parecer invención de Joan de Sagarra, se refiere a un difuso grupo de personajes de la vida barcelonesa de los años sesenta (escritores, arquitectos, cineastas y fotógrafos… consagrados o aspirantes) que mostraron cierta inquietud por las manifestaciones culturales de carácter internacional (especialmente con el italiano Gruppo 63 al que estuvo vinculado Umberto Eco), que no estaban del todo contentos con la dictadura imperante en España pero que, al mismo tiempo, tampoco se sentían a gusto en el seno de la militancia antifranquista. Una liga de apariencia heterogénea en la que sin embargo resuenan algunos apellidos (Goytisolo, Barral, Moix, Tusquets…) y ciertas derivaciones de la ineludible recopilación de José María Castellet Nueve novísimos poetas españoles.

Todo parece girar en torno al año 1967: en ese año Segarra da con la etiqueta de marras en las páginas de Téle-eXprés, se organiza un encuentro con vocación cosmopolita en la Escuela de Diseño Eina, se fundan los sellos Anagrama y Tusquets y se inaugura la discoteca Bocaccio (en algún punto de la trama estas cosas siempre acaban conectando con algo que sabe a ginebra y a disipación). Quizá lo de la gauche divine —empresa genuina, romance o mascarada— empezó un poco antes, quizá terminó no mucho después. En cualquier caso, parece que tuvo bastante que ver con las posibilidades de ocio de cierta clase acomodada que optó por una rebeldía amortiguada o ceñida exclusivamente a lo cultural. De esto nos habla Alberto Villamandos en un texto que seguro ha venido precedido de una severa labor de documentación. El autor tiene la virtud, además, de escribir de forma muy ágil. El discreto encanto de la subversión —gran título con guiño a Buñuel— no es, por tanto, miembro de una especie que abunde en España, pues estamos ante un estudio serio, cuyo tema es interesante y que, además, resulta muy grato de leer.

El libro de Villamandos se podría inscribir, tanto por algunas de las referencias teóricas que maneja (Jameson, De Man, Sontag, Spivak, el inevitable texto de Freud sobre lo unheimlich…) como por su interdisciplinariedad (¿es éste un libro de sociología, de literatura…?), en lo que los angloamericanos denominan cultural studies (estudios culturales), una zona de la teoría tampoco demasiado explorada en nuestro país.

El discreto encanto de la subversión muestra una abierta simpatía por los miembros más irónicos del grupo, por los que supieron conservar cierta distancia respecto a las ambiciones y el alcance de aquella camarilla y que, al tiempo, mostraron una mirada más autocrítica. Esta trinidad estaría compuesta por Manuel Vázquez Montalbán, Juan Marsé y Joaquín Jordá. También merece ser destacada la atención que Villamandos presta a uno de los secretos mejor guardados de lo que ahora llaman cultura pop: el autor de cómics Enric Siró.

Siendo este libro de lo más recomendable, nos permitiremos, no obstante, realizar alguna consideración. En ocasiones el autor se deja vencer por el tono académico y, a nuestro juicio, por momentos es excesivamente prolijo en la descripción de argumentos y situaciones de las obras que analiza. No sabemos si estará relacionado con  esa «cesión», pero lo cierto es que también echamos en falta algo de la crítica que promete el subtítulo de su obra (Una crítica cultural de la gauche divine). Nos hubiera gustado oír más la propia voz de Villamandos juzgando, por ejemplo, la presencia que actualmente tienen algunos de aquellos ilustres en la vida cultural española. Algo de ello aparece en las «Conclusiones» cuando se afirma, con cierta complacencia: «De la poesía de Bukowski a las novelas de Maigret, Anagrama, Tusquets y Lumen han hecho de sus líneas editoriales informales programas políticos». Cierto. Pero ¿se trata de programas consistentes?, ¿no reproducen las mismas paradojas (con consecuencias políticamente conservadoras) que el grupo del que emanaron?

La crítica más abierta la encontramos a propósito del gesto de apropiación que el gobierno del Partido Popular realizó respecto al movimiento con motivo de la muestra retrospectiva «Gauche divine» celebrada en Madrid en el año 2000:

«El carácter fetichista de la imagen se mantiene en la exposición del 2000, pero esta vez con un carácter doble: por una parte por la mirada nostálgica e idealizadora de los antiguos miembros de la gauche divine; y por otra, por la manipulación por parte del gobierno del Partido Popular, dispuesto a encontrar un antecedente liberal en la España de la dictadura ajeno, sin embargo, a la militancia antifranquista hegemónica, ya fuera comunista, socialista o claramente catalanista»

Creemos que «manipulación» no es un término del todo ajustado, o, dicho de otro modo, que el movimiento de alineación con la gauche divine llevado a cabo por el mencionado partido conservador no fue tan forzado, puesto que muchos de los componentes de aquella colectividad han acabado por sí mismos, consciente o inconscientemente, en la órbita del Partido Popular —o en agrupaciones de distintas siglas pero igual espíritu—, fruto de una inercia que se nos antoja, ay, bastante coherente con sus posiciones de partida. Pero, vamos, que la propia Colita (alias de la fotógrafa Isabel Steva), citada por Villamandos, lo expone admirablemente: «Éramos pijos y lo seguimos siendo. A mí me encanta ser una pija. ¿Es que a uno se le tiene que caer la cara de vergüenza por serlo?». Obviamente no hay ningún problema en convertir el pijerío en ideología y motivo vital, pero, en coherencia, no se puede pretender ser al mismo tiempo émulo de Carmen Lomana y miembro de una corriente contracultural.

Estas últimas apreciaciones no deben apartarnos de lo principal: El discreto encanto de la subversión es una obra bien escrita y nos atrevemos a decir que necesaria, un gesto que esperamos ver repetido en el futuro por parte de Alberto Villamandos. (Vaya nuestra enhorabuena también para la valiente editorial Laetoli, cuyo catálogo es de lo más sugestivo.)


Factor-Crítico-El-discreto-encanto-de-la-subversión-finalEl discreto encanto de la subversión
Alberto Villamandos
Editorial Laetoli
ISBN: 978-84-92422-34-0
312 páginas

About the Author

Revista Factor Crítico
Revista cultural Factor Crítico. Somos una revista dedicada a la crítica de cine, crítica literaria, crítica cultural, crítica de ensayo y crítica de cómic